Entiendo el diseño como una herramienta para transformar la manera en que habitamos un espacio. Por eso, más que crear ambientes que simplemente se vean bien, busco que cada proyecto tenga sentido para quienes lo viven: que responda a sus necesidades y refleje su identidad.
Mi recorrido profesional comenzó a partir de una inquietud personal por el diseño y fue creciendo hasta convertirse en mi profesión. Hoy desarrollo proyectos de manera independiente y también trabajo en conjunto con mi marido, arquitecto, integrando diseño y arquitectura cuando el proyecto lo requiere.
Me interesa especialmente trabajar con materiales, texturas, iluminación y objetos que aporten carácter. Creo que no hace falta llenar un espacio de cosas para hacerlo especial; ni tampoco deshacernos de objetos que traemos porque no están en tendencia; muchas veces, la diferencia está en elegir mejor.
Busco que cada proyecto tenga una identidad propia. Que no responda simplemente a una moda ni parezca salido de un catálogo, sino que tenga algo de quienes lo habitan.
Porque habitar no es solo ocupar un espacio: es apropiarse de él, llenarlo de significado y dejar nuestras propias huellas. Cada elección —un material, un objeto, una distribución, una luz— forma parte de ese proceso y modifica la manera en que percibimos, disfrutamos y vivimos un lugar.
Ahí es donde creo que el diseño cobra verdadero sentido: cuando deja de ser solamente una cuestión estética y empieza a formar parte de nuestra manera de habitar.
Y para mí, ese es el verdadero objetivo: crear lugares con sentido para quienes los viven.
Soy Clo Barri, diseñadora de interiores.